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Las bolsas plasticas "no" contaminan

 

Hace tiempo se viene enfatizando, desde una postura ambientalista equivocada, el NO uso de las bolsas plasticas. La prohibición no reducirá la cantidad de polietileno en circulación, tampoco contribuirá al propósito ecológico y conservacionista buscado; genera incomodidad y gasto adicional al usuario. Estudios actualizados así lo demuestran.

 

No hay dudas que las bolsas separadas responsablemente y sometidas al sistema de reciclado pueden reconvertirse en otros productos plásticos como baldes, tarimas, mangueras, sillas y mesas plasticas e inclusive bolsas recicladas. El polietileno es 100% reciclable.

 

Por eso se esta seguro en muchísimos paises del primer mundo que las bolsas bien utilizadas NO CONTAMINAN, siendo el hombre el responsable de contaminar, con ellas y con tantísimos productos como pilas, baterías, plásticos de alimento como los que encontramos en los fideos, galetitas etc.

 

Bolsas de polietileno.

 

Las bolsas de polietileno, llamadas de supermercado o camisetas, son un servicio que proveen los supermercados para que la mercadería pueda ser trasladada hacia el domicilio, entendiendo que las compras en la actualidad se realizan de manera rápida e imprevista en la rutina diaria.

Su uso NO está prohibido en varias provincias. Y, en otros países, se las utilizan para brindar comodidad y calidad de vida a los usuarios.

 

Un producto noble.

 

El uso responsable de la bolsa plástica de polietileno beneficia al consumidor y protege al medio ambiente.

 

La bolsa tradicional está fabricada en polietileno (PE) y por varias razones es la mejor opción para los consumidores comparada con materiales alternativos (papel, cartón, friselina), tanto desde el punto de vista funcional, sanitario y medio ambiental. Es higiénica y segura.

 

Al ser de un material inerte e impermeable, la bolsa plástica de polietileno protege los alimentos o productos que contiene resguardándolos de posibles contaminaciones por roturas y derrames.

 

Se menciona que la bolsa “contamina”, esto es erróneo, ya que se produce con el mismo material que se hacen los sachets de leche desde hace 40 años, bolsas de suero fisiológico que se aplica en los hospitales, bolsas para pan y muchos otros alimentos. Contrariamente, las mismas evitan la contaminación de los alimentos que consumimos a diario.

 

Alternativas sustentables.

 

Bolsas más resistentes, reutilizables y reciclables se presentan como una alternativa interesante.

 

En países avanzados en la defensa del medio ambiente, los supermercados entregan bolsas normalizadas que son más grandes y resistentes, fabricadas según las normas vigentes. Estas, se pueden cargar con más peso, logrando así optimizar su uso y reducir sustancialmente la cantidad de unidades utilizadas.

 

Adoptando hábitos de consumo responsable, todos podemos contribuir con el medio ambiente, aprovechando cada bolsa al máximo, reutilizándolas como bolsas de residuos o participando de su reciclado.

 

Las bolsas que se proponen en la actualidad (símil de tela) son elaboradas con materia prima derivada del plástico con el inconveniente de producir contaminación cruzada es decir del interior y del exterior de la bolsa, acumulando bacterias y gérmenes según estudios realizados en el Reino Unido y Canadá.

 

Reutilizar.

 

Las bolsas también se reutilizan para diversos usos domésticos, lo que extiende su vida útil y reduce la cantidad de residuos. En algunas ciudades se usan bolsas verdes y negras, estas contribuyen a separar en los hogares los residuos secos (reciclables) en la bolsa verde y los húmedos (orgánicos) en la bolsa negra.

 

En un programa piloto realizado por la ONG ECOPLAS en las ciudades de Buenos Aires, Tandil y Mendoza, el 92% de los consumidores confirmó su reutilización en diversos usos y el 75% puntualizó que el principal reúso es como bolsa para residuos.

 

¡Se reciclan!

Al final de su vida útil, la bolsa no debe ir a parar a rellenos sanitarios o a basurales, sino que puede transformarse en un recurso (materia prima) para la industria de reciclados plásticos.

 

Se reciclan en el país aprox. 223.000 toneladas anuales de plásticos y la tendencia es creciente. Se menciona como desventaja que las bolsas plásticas demoran cientos de años en degradarse. La realidad es que su carácter de inerte y durabilidad es una ventaja porque permite reciclarla repetidas veces conservando el recurso usado para su fabricación. La tendencia mundial es ir hacia el reciclado de los materiales para ahorrar recursos protegiendo al medio ambiente.

 

Economía y comodidad.

 

Desde una perspectiva a favor de la economía y comodidad del “usuario”, es difícil justificar la prohibición de las bolsas tanto desde lo ecológico, como en lo económico.

 

En resumen.

 

Las bolsas de supermercados o bolsas camisetas normalizadas sigue siendo la solución más adecuada para trasladar la mercadería hasta los domicilios por lo aséptico, práctico y cómodo. Al participar en el reúso y el reciclado de las mismas estaremos conservando el recurso, protegiendo el medio ambiente y obteniendo una mejor calidad de vida.

fuente www.ecoplas.org.ar

 

 

 

 

 

 

 

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